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CUANDO QUEDEN MIS RECUERDOS

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Llegará un momento, un día en que ya nuestras fuerzas habrán alcanzado su máximo. En que nuestros ojos ya habrán visto lo suficiente, y estarán agotados. Nuestra voz será tenue y débil. Nuestros pasos disminuirán y pasaremos nuestros días en quietud, en reposo; solo nuestra mente será la que se mueva, tantas veces irá más rápido que nuestra voluntad, de querer andar, tocar y decir.  ¿Hemos pensado alguna vez en esto?  Que cuando todo en nosotros haya perdido su vigor, nuestra mente aún conservará nuestros recuerdos.  ¿Qué son nuestros recuerdos?  Toda nuestras vivencias, todo lo que hemos vivido junto a todos aquello que se relacionaron con nosotros, que dejaron marcas buenas o malas, con quienes hemos hecho la mitad de cosas en nuestras vidas, recuerdos que serán agrios, dulces, fuertes, débiles, de alegría o de gran tristeza.  Muchas veces me quedé observando a los ancianos.  Y a veces veía a algunos de ellos, con sus miradas idas, y de sus ojos salían lágrimas.  Yo pen

EL PEZ CON LA MONEDA EN LA BOCA.

 


Mateo 17:24- 27                 

                   

Jesús le dijo:  Entonces los hijos están exentos "Sin embargo, para no ofenderles, ve al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás una moneda; y dáselo por mí y por ti.

Pedro estaba seguro de que su Maestro estaba dispuesto a hacer lo que era correcto.

Pedro respondió sin consultar, ni pensarlo – Sí, paga.

Porque se lo imaginaba, o lo sabía, o sospechaba.

- Pero cuántas veces nosotros respondemos sin saber qué piensa o qué haría Dios sobre alguna cosa que nos es desconocida.

Cuando Dios oye cómo respondemos, lo que decimos, o nuestras conversaciones, por amor siempre retomará el tema y nos traerá la Verdadera Respuesta, pues Él es la Verdad y quién con él camine debe andar en la Verdad.

2 Juan 1:4 “Mucho me alegré al encontrar algunos de tus hijos andando en la verdad, tal como hemos recibido mandamiento del Padre.”

No todos, andaban ni andarán en la Verdad, pero Jesús acompaña a los que así andan en ella.

Dios no mira los que no andan, sino a todos aquellos que sí, caminan en la Verdad.

Ahora veamos como Jesús, enseña a desatar fe en Pedro.

  • Dice que Cuando Jesús habló la Palabra a Pedro, Pedro se movió por ella.

  • Pedro no se quedó enojado por la sacudida que le dio el Señor, no se quedó reprochándose su falta: por haber respondido según él creía, sino que fue hacer lo que se le dijo.

Cuando tú guardas en el corazón enojo, rencor, o cualquiera de esas cosas, te serán un estorbo, un peso para moverte en respuesta a una Palabra de Dios, así que tienes que tener un corazón sumiso y humilde. Como primer requisito.

. Cuando Jesús habló la Palabra a Pedro, Pedro se movió por ella.

Dios es activo. Y Dios activó con la Palabra la Fe de Pedro.

Dios no se queda jamás quieto.

El no descansa, se mueve.

Se mueve para que nosotros no lo hagamos, sino que esperemos.

Como lo hacen los padres, que salen a trabajar, cuando sus hijitos duermen, mientras éstos los esperan en sus casas.

Pero hay ciertas veces que Dios sí quiere que nos movamos, y es cuando hay un envió de FE.

Dios espera y quiere que siempre haya una reacción a su Palabra: Y eso es la Fe.

  • La fe es Una poderosa reacción a su Palabra.

Así que Pedro al oír, se movió según oyó.

¡A veces nos movemos y no sucede nada!

Es que oímos lo que Dios no dijo, o no entendimos.

Por eso es bueno que conozcamos al Dios que habla al Hombre, a través de las Escrituras.

El ir desató la fe y la fe buscó al pez que había dicho la Palabra.

No lo tuvo que buscar Pedro al pez, lo hizo su Fe, ¡aleluya!

Y Dios recompensó a Pedro con la provisión en la boca del pez que él tomó.

Siempre habrá una recompensa a nuestro mover por la Fe, por creerle a Dios, el salir en fe de la Palabra que Dios nos habló, nos hará ver la promesa de Dios

Abraham tenía una palabra y una gran promesa, era tan grande que comenzó a cumplirse cuando él salió de Harán, y todavía se está cumpliendo, en ti y en mí. ¡Wow!

¡¡¡Porque nosotros somos el cumplimiento para Abraham de su promesa!!!

¡¡Sin fe es imposible agradar a Dios!! ¡Amen.!

Pedro agradó a Jesús con su obediencia, creyó. Y salió a buscar al pez, con obediencia (fe).

Si Pedro no iba, no hubiese habido provisión ni pez.

Si Abraham no hubiese ido, no habría hoy un pueblo de Dios y familias bendecidas en toda la tierra.

La fe es la que llama a existencia de lo que no es a lo que es. Romanos 4:17

No dice que nosotros llamamos a existencia cualquier cosa, sino el creer en aquello que se nos prometió en su Palabra, nos da la confianza de llamarlo a existencia, como si existiera.

Pedro, creyó y mientras iba con el anzuelo ( y no con la red) habrá encontrado a algunos que le preguntaban , dónde iba con un anzuelo (Pieza pequeña, en forma de arpón doblado, que sirve para pescar) y no una red? Pues Él que era un “pescador de barco” , y habrá respondido: - A pescar un pez.

¿Te imaginas qué habrán pensado todos ellos?

¿ Pedro está loco? ¿Qué ridiculez?

¡Es que la fe es locura para los que no han oído la palabra que nos inspira!

Y Pedro fue a pescar no cualquier Pez, para él era un pez que tenía lo que Jesús le había dicho. ¡Ese pez era más importante que cualquier otra pesca que haya hecho en su vida!

¡¡El pez que tenía la Moneda en su boca!!!

Dios sabe porque nos hace ir, movernos con la Palabra que nos dio.

Muchas cosas pasaran mientras vamos, que “nos afirmarán en lo que vamos yendo a buscar” o “ Nos quitarán la confianza en ello”

De todas maneras antes de recibir lo que él nos prometió, debemos ser afirmados en nuestra confianza plena, total en lo que estamos creyendo, y entonces viene la recompensa: La promesa cumplida.

Tu Fe te ha sido dada para usarla:

Úsala y tremendas cosas que no has visto, ¡verás!

¿Qué fue lo que trajo ese pez milagrosamente preparado por el Creador?¿ El arpón ?¿ La palabra dada? ¿O la acción de Pedro como respuesta a esa Palabra?

Ahí iba Pedro con una palabra en su corazón y una imagen en su mente, “Ve al mar, echa el anzuelo y toma el primer pez, abre su boca y con la moneda paga el impuesto.”

Mira que a ti te digan – oye, ve hasta el mar, que está aquí al lado, pesca un pez y busca dentro de su boca, y  encontrarás dos billetes de 100€ para pagar tus gastos.

¿Qué harías? ¿Irías? Tal vez al estar yendo, te detienes y dices, ¿Qué estoy haciendo? ¡Esto es una locura! Y TE VUELVES o no...¿Qué harías?

Mira Lucas 17:14 “Cuando Él los vio, les dijo: Id y mostraos a los sacerdotes. Y sucedió que mientras iban, quedaron limpios.”

No era tan de locos, solo se trataba de ir a mostrarse a los sacerdotes, y en el IR (solo van los que creen, y le obedecen) ¡fueron sanados!

A veces somos sanados por ir , ir , ir, seguir aunque no veamos”

Juan 9:7 “y le dijo: Ve y lávate en el estanque de Siloé (que quiere decir, Enviado). Él fue, pues, y se lavó y regresó viendo.”

Tampoco era tanta locura, sino ir y lavarse, sencillo.

Pero para otros, es una lucha obedecer a ¡una Palabra de Dios!

Te acuerdas de Naamán. Ese Capitán Sirio,

2 Reyes 5:10-Pero Elíseo envió un mensajero a que le dijera: «Ve y lávate siete veces en el río Jordán, y tu cuerpo quedará limpio de la lepra.»

El rio Jordán a esa altura es cuanto más sucias son sus aguas, y a este militar sirio le pareció una locura y una humillación el mandato del Profeta Elíseo. Le costó hacerlo, uno de ese costo fue: su orgullo. Él debió renunciar a su orgullo para poder creer a la Palabra y moverse en fe.

Habacuc 2:4 “He aquí el orgulloso: en él, su alma no es recta, más el justo por su fe vivirá.”

Cuando hay orgullo, no podemos creer, y obedecer en Fe a la Palabra que oímos.

Vivirá por su fe. No la fe de otro.

Es decir que cada uno debemos vivir una vida de fe, es por mí fe que yo puedo alcanzar a ver milagros en mi vida.

  • La medida de mi Fe es conforme a cuánto yo pueda creerle a Dios.

A medida que yo voy usando mi fe, conforme creo, Dios me irá aumentando los desafíos de Fe.

Jesús le dijo a Pedro, un experimentado Pescador, ve y echa el anzuelo, ni siquiera una caña, sino ¡un arpón! y encontrarás un pez con una moneda en su boca.

¡Tremendo para que un hombre así, lo crea y lo haga!

El desafío lo llevó hasta el milagro.

  • No pidas FE sino tienes una verdadera necesidad.

  • Algo que nos impide usar nuestra fe, es el estar saciados.

  • ¡¡Solo los pobres piden, buscan, llaman!!!

¿Cuál era la necesidad?

Cumplir con una responsabilidad, pagar un impuesto.

Muchas veces creemos que la FE se usa solo para una enfermedad, o algo así.

No la Fe se usa para todo.

Para lo primero que debes usar la Fe es para hallar la Salvación para tu alma en Cristo Jesús!!!!

Y luego, se trata de que Vivas por la fe.

Y la Vida comprende cada día.

También había una causa: No escandalizar les, no ofenderles a quienes debían cobrar los impuestos del Templo.

Es decir Jesús sabía que él no tenía que pagar pues era el dueño de todo, pero para no hacer caer en tropiezo a alguien, para no crear un mal ejemplo que se pudiera imitar, pagaría.

  • Todo milagro viene por una necesidad y tiene una causa de existir en el Reino de Dios.

Dios no hace algo por nada.

Así que cuando tengas una necesidad y haya una causa, Dios te dará una palabra, que movilizará tu fe, y tu fe traerá a existencia tu Milagro.

  • Si Pedro no iba, no hubiese habido provisión ni pez.

¿Qué lo habrá movido a Pedro?

¿ La necesidad de pagar o la palabra con por la cual fue enviado?

  • Debemos ponernos de acuerdo con Dios cuando nos movamos por su Palabra, y hallar la verdadera causa, por lo que Dios hará una MARAVILLA EN NUESTRAS VIDAS, para la Gloria del Reino y de su Nombre!!

Dios te bendiga maravillosamente

Pastora Sara Olguín.



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