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UNA ESPERANZA VIVA!

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"Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome aliento vuestro corazón" Salmo 31:24 ¡La vida del Justo es esperar! ¡Cuando termine la espera en que estás, vendrá otra!  ¡Sí! y esto es porque el Padre sabe que nos es necesario a fin de que nuestra Fe se edifique, crezca y fortalezca! Si tus esperas, si mis esperas terminaran correríamos el riego de que nuestra fe se paralice, se mezcle con la fe humana, y se debilite, y Nuestro Padre necesita que nuestra fe se agigante cada día, no en los grandes milagros porque el Autor de ellos es Dios, sino en  la Espera. De qué nos vale jactarnos de grandes milagros si no sabemos quedarnos en las "Esperas de Dios"  Que  el justo aprenda a esperar, es necesario, porque hay una espera, la más importante Larga Espera, la de su Venida! Y aprendemos esperando, ¡Aleluya!  Porque nadie te puede enseñar a esperar, solo los tratos de Dios a través de las esperas a las que nos somete. Y eso estamos haciendo, mientra

ESTOY LLAMANDO A TU PUERTA

 Dios estaba llamando al corazón de una iglesia que está INDIFERENTE  a vestirse de Acciones Justas y a atesorar la verdadera FE.

Apocalipsis 3:14 

"Y escribe al ángel de la iglesia en LAODISEA: He aquí dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios:

Al ángel de la Iglesia, al mensajero de parte de Dios, y le dice esto:

Escribe al Pastor.

La palabra nos dice que el Pastor de un rebaño comprado por Dios, es quien deberá rendir cuentas por esas ovejas,

Hebreos 13:17

Obedeced a vuestros pastores (guías) y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta. Permitidles que lo hagan con alegría y no quejándose, porque eso no sería provechoso para vosotros.

1 Pedro 5:2

pastoread el rebaño de Dios entre vosotros, velando por él, no por obligación, sino voluntariamente, como quiere Dios; no por la avaricia del dinero, sino con sincero deseo;


Apocalipsis 3:14 Y escribe al ángel de la iglesia en LAODICEA: He aquí dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios:

-¿Y quien es el que escribe?:

El Amén , el que cumple las promesas de Dios: 2 Corintios 1:20 “Pues tantas como sean las promesas de Dios, en El todas son sí; por eso también por medio de El, Amén, para la gloria de Dios por medio de nosotros.”

El testigo: El que vio, el que estuvo presente.

Fiel: el que no cambia

Y verdadero : el que dice la Verdad.

Entonces El Fiel y Verdadero le escribe a el pastor de una de las siete y última iglesia de Asia, y la peor de todas.

¿Y cual es el mensaje? Mira, yo estoy llamando a la puerta.

El es la Puerta para que nosotros entremos por él y tengamos salvación. 

Juan 10:9 “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

Al que llama se le abrirá dice Mateo 7:8 “Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.”

Sin embargo en su incomprensible amor, Dios le dice a aquel pastor para que le diga a su rebaño:

 ¡¡Yo estoy llamando a tu puerta!!

¿Y porque está llamando? Porque se estaban perdiendo en su gran indiferencia hacia Él.

La indiferencia 

Es un punto intermedio entre lo frío y lo caliente, entre el aprecio y el desprecio, el amor y el odio.

Indiferencia: del latín indifferentĭa, es el estado de ánimo en que una persona no siente inclinación ni rechazo hacia otro sujeto, un objeto o un asunto determinado.

Hay casos en que la persona indiferente puede ser acusada de insensible o fría, como si tuviera las emociones o los sentimientos anestesiados. (según una definición de internet)

Dios estaba llamando al corazón de esta iglesia que estaba INDIFERENTE a las cosas de Dios.

Quien veía esta iglesia se encontraría con una hermosa apariencia de la misma.

Estaba en la ciudad más próspera del Asia, llamada al principio Dióspolis, ciudad de Zeus y probablemente agrandada por Antíoco II (261-246 a. C.), que le dio el nombre de su esposa Laodice, estaba en Asia Menor, algo al sur de Colosas y de Hierápolis sobre el Licus afluente del Meandro.

Fue famosa en los tiempos del NT como centro comercial de una lana negra brillante y de ropas fabricadas localmente con ella, artículos que eran exportados a muchos países.

 También LAODICEA era muy conocida en todo el mundo oriental por su 'polvo frigio', medicinal, para la vista.

Ahora ¿Qué fue causando esa indiferencia, en la cual cayó la iglesia de Laodicea?

-El no tener necesidades o el tener todas sus necesidades suplidas por sus propios medios.

A veces nos preguntamos por qué tenemos que pasar por privaciones o faltas de ciertas cosas, pues a veces es la Gracia de Dios ayudándonos a que por ello nos mantengamos: ¡Necesitados de Dios!

  • La Laodicea, no necesitaba a Dios porque lo tenía todo. 

Eran aptos para suplirse así mismos. 
Cuando hubo un gran terremoto en el 60 dc fueron capaces de despreciar la ayuda de Roma y reconstruirse con sus propios recursos, ese es el espíritu que reinaba en la misma iglesia de Laodicea.

Puede que tengamos a Dios y nos falte lo material, pero ¡lo tendremos todo, por tenerlo a ÉL!

Así que el mensaje venía en clave para aquel Pastor.

 ¡Tenías que ser de ahí, conocer la economía como las costumbres y cultura de aquella tierra para entender lo que el Fiel y verdadero le mandaba a decir a toda aquella gran Comunidad de creyentes!

Así  hablaba  Jesús a sus discípulos, con el vocabulario y las imágenes que veía alrededor, pues bien Él les habló de ésta manera, por medio de su Pastor diciéndoles:

15-Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. ­¡Ojalá fueses frío, ó caliente! 16-¡Pero como eres tibio, te vomitaré de mi boca! 17- Tú dices: “Soy rico, tengo lo que deseo, ¡no necesito nada!”. ¡Y no te das cuenta de que eres un infeliz, un miserable, pobre, ciego y desnudo! 18 -Te aconsejo que compres de mí oro puro, refinado en fuego. Sólo así serás verdaderamente rico. Y también compra de mí ropa blanca, limpia, pura, para que no sufras la vergüenza de andar desnudo. Y ponte colirio en los ojos para que te los cure y recobres la vista.

En la ciudad de Laodicea no había agua corriente porque estaba situada en un cruce de famosas carreteras romanas, y no disponía de agua potable, así que el agua era traída por medio de tuberías desde fuentes termales de Hierápolis.

¡Por esto el agua llegaba tibia hasta ellos!

Ellos entendían muy bien lo que era sentir el deseo de vomitar algo de la boca, pues eso sentían al beber el agua tibia.

Ellos eran productores de una lana especial y de un famoso color negro con el cual hacían todas sus prendas; puedo llegar a imaginarme que allí todos irían vestidos de negro.

Por lo que les llama la atención que de Él debían vestirse de ropa blanca, limpia, pura porque de lo contrario quedarían desnudos.

También Adán y Eva quedaron desnudos ante ellos mismos, y temían presentarse ante Dios de esta manera, por lo que se vistieron así mismos con hojas (su justicia propia,) de parras.

El vestido con que Dios los vistió y  nos vistió, fue su misericordia para con todos nosotros sus redimidos, al devolvernos vestidos limpios y blancos, y cuando estemos frente a él nuestros vestidos resplandecerán, como los suyos. (Marcos 9:3 "y sus vestiduras se volvieron resplandecientes, muy blancas, tal como ningún lavandero sobre la tierra las puede emblanquecer")

Ellos se habían dejado de preocupar por los vestidos de las acciones limpias, y se ocuparon de aquellos que oscurecían sus conciencias apartándolas de las mismas acciones justas, lo cual Jesús estaba viendo en esta Iglesia de Laodicea (Versículo18:b)

Esta iglesia no tenía necesidad de Dios, caminaba con indiferencia en su corazón acerca de él, se vestía con acciones contrarias al reino, estaba engañada acerca de sí misma, pues se creía rica, sin embargo era pobre, creía que veía por donde iba, pero estaba ciega y andaba sin las ropas que Dios otorga para que andemos delante de ÉL (efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.”)

¿Cuál era el remedio?

Comprar de Jesús: Oro, refinado en fuego es decir: es decir Fe (refinada: pruebas, tribulación)

Comprar vestidos blancos y limpios, sus acciones justas.

Comprar Colirio: El aceite que sana la visión para que volvieran a ver lo verdadero y fiel, la verdad, y los propósitos, las promesas de Dios para su Iglesia, a fin de  verse tal cual debían verse, conforme mira Dios y no por las apariencias de los hombres.

Con todo esto Ella, la Iglesia de Laodicea, debía volverse a él, versículo 19.

Él le dice que disciplina y castiga a los que ama, y eso tendría que hacer con ella sino abandonaba la indiferencia y se arrepentía.

El La estaba esperando a que hiciere esto.

Y a todo Aquel que lo haga él le dice, “Si alguno me escucha de entre todos ellos, y me abre, yo entraré y tendré nuevamente comunión con él o ella”

Al que venza estas cosas (el materialismo, la codicia, el amor al dinero, el engreimiento, la indiferencia a Dios) yo lo dejaré (permitiré) que se siente junto a mí en el trono, así como el Padre me sentó a su diestra cuando yo vencí.

¿Qué nos dice hoy a nosotros?

Esta es la séptima y última iglesia del circuito de las siete iglesias del Asia, representativas en lo espiritual para nosotros, a fin de situarnos en cual de ellas hoy estamos.

Una iglesia que anda en la opulencia, que lo tiene todo y que aunque hace algo para Dios lo hace con Indiferencia, sin tener en cuenta el corazón de Dios.

¿Por qué? Porque se cree una iglesia fuerte en fe, bien arropada, bendecida por sus posesiones y logros, pero que carece de visión, de fe y de verdadera justicia.

Una iglesia que no quiere pedirle a Dios ayuda en nada porque todo lo puede por sí misma, se contagio del mundo y se viste como él, no se ve la diferencia, así como el mundo anda extraviado se extravía ella, porque cree tener los ojos sanos al usar las medicinas del mundo pero anda ciega, es miserable e insensible, es pobre y carece de ropas de justicia.

La iglesia bien amada de Dios es aquella formada por los que triunfan sobre las dificultades y mantienen su confianza en Dios, ésas reinarán con él, así como yo Él ha triunfado y ahora reina con su Padre.

¿Estás vestido con sus acciones justas? ¿Estas suplida en tus necesidades por él?

¿Caminas viendo al Dios que te sostiene en cada prueba? ¿Sales en victoria con una fe más preciosa de cada tribulación? ¿Andas sin temor a caerte, porque ves con los ojos lavados por el aceite de Dios?

Entonces no andarás en la indiferencia, en la tibieza que trae cuando amamos aquello que nos genera ganancias o recursos que solo sirven en este mundo pero que nos alejan de buscar a Dios, siempre.

Hay una solución y es el arrepentimiento, y abrirle la  puerta a Jesús, a su mensaje conforme él nos ve, y vuelva él a ser nuestro recurso, nuestro proveedor, nuestro sanador y nuestro ayudador!

¡Dios es todo en nuestra necesidad!

Dios te bendiga

Sara Olguin

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