ENTRADA DESTACADA

VOZ DE DIOS Y NO DE HOMBRE

Imagen
Herodes  Procede del hebreo הורדוס (Hordos) y significa « El dragón del fuego ». Hechos 12:  21 - El día señalado, Herodes , vestido con ropa real, se sentó en la tribuna y les arengaba. 22- Y la gente gritaba: ¡Voz de un dios y no de un hombre es ésta! 23- Al instante un ángel del Señor lo hirió , por no haber dado la gloria a Dios; y murió comido de gusanos. Este Herodes, era Agripa I  (hijo de Herodes el Grande,  el que vivió cuando nació Jesús Mateo 2:1 ) quien guardaba estrictamente la Ley y era muy popular entre los judíos, su hijo fue Herodes Agripa II ( Hechos 26 ante quien presentó su defensa Pablo). Ese día acordado, al cual se refiere la cita, f ue un día más que señalado por los hombres de Tiro y Sidón (cuya cita fue obtenida por sobornar a un tal Blasto, camarero mayor del rey, para pedir paz porque su territorio era abastecido por el del rey) ese día, fue un día establecido por el verdadero Rey de los judíos: Jesús. Est...

EL DOLOR DE LA SEPARACION

"La tristeza se convertirá en gozo".
No hay otra cosa mayor, que nos dé tanta tristeza como el dejar de ver para siempre el rostro de un ser querido.

 Jesús comparó este gran dolor, con el dolor del alumbramiento, ¡del dar a luz!
Si lo analizamos decimos ¿en qué? 
 Si uno es físico, y el otro del alma.
Es que los dos son físicos, pues  se producen en lo natural, pero también los dos son emocionales, porque producen un sentimiento, en el alma.
Jesús también compara, el gozo del alumbramiento, que hace olvidar el dolor del principio del mismo, con el gozo de volver a reencontrarse con ese ser amado, que hace olvidar la gran tristeza de la separación.
¿Por qué Jesús los halla tan iguales? 


  • Porque son generadas por "la separación".
Una, para entregar a la vida un nuevo ser y la otra, para dejar que  ese ser querido, parta de la misma.
Las dos tienen otra cosa en común, aparte del dolor y la tristeza, y es:
 el "Gozo del reencuentro"
El reencuentro que se producirá:
Uno aquí, inmediatamente al alumbramiento, el otro, allá cuando nos volvamos a ver, por la resurrección de todos los que viven en Cristo Jesús.
San Juan 16: 20 al 22.
La esperanza del reencontrarnos es lo que nos mantiene en paz y nos hace superar todo dolor y dar consolación a otros.
Cristo es la Esperanza de Gloria del Justo, porque sabemos que no moriremos sino tan solo dormiremos y luego nos reencontraremos con él,
así como la madre sabe que ese amado hijo sale de su vientre no para perderlo sino para reencontrarlo entre sus brazos.
Que nunca nos falte ese gozo tan divino!
Dios te bendiga!
 Pastora Sara Olguín 

Comentarios

LO MÁS LEÍDO

ES TIEMPO DE FLORECER: ¡FLORECERÁS!

EL TORRENTE DE BESOR

SEÑAL DEL ULTIMO TIEMPO: LA COMEZON DE OIR

EL AROMA DE DIOS

LOS QUE NOS VISITARON