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EN LOS TIEMPOS DE JAEL

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Jael (su nombre significa: cabra montes) Nosotros somos ovejas, no cabras, las cabras andan solas por donde quieren y comen lo que quieren. Jueces 5: 6-7 “En los tiempos de Samgar hijo de Anat, y en los tiempos de Jael, los caminos principales no se usaban. Caravanas y viajeros tenían que dar la vuelta por caminos escondidos. 7- No había soldados hasta que tú llegaste, Débora.  Hasta que llegaste como una madre para Israel. (Versión PDT) Había algo que coincidía en los tiempos o en los días de este hombre llamado Samgar y de Jael, y esto era la falta de seguridad para los habitantes de esas tierras, y de esas aldeas. Era tal la peligrosidad de esos días que ya no había libertad para andar en los caminos principales sea para viajar, comercializar o en el andar diario. Se debían mover, o realizar sus tareas por senderos escondidos, para no ser sorprendidos por el robo, la violencia o la muerte.  Pero en el versículo 7 dice algo más, y muy importante: ...

EL DOLOR DE LA SEPARACION

"La tristeza se convertirá en gozo".
No hay otra cosa mayor, que nos dé tanta tristeza como el dejar de ver para siempre el rostro de un ser querido.

 Jesús comparó este gran dolor, con el dolor del alumbramiento, ¡del dar a luz!
Si lo analizamos decimos ¿en qué? 
 Si uno es físico, y el otro del alma.
Es que los dos son físicos, pues  se producen en lo natural, pero también los dos son emocionales, porque producen un sentimiento, en el alma.
Jesús también compara, el gozo del alumbramiento, que hace olvidar el dolor del principio del mismo, con el gozo de volver a reencontrarse con ese ser amado, que hace olvidar la gran tristeza de la separación.
¿Por qué Jesús los halla tan iguales? 


  • Porque son generadas por "la separación".
Una, para entregar a la vida un nuevo ser y la otra, para dejar que  ese ser querido, parta de la misma.
Las dos tienen otra cosa en común, aparte del dolor y la tristeza, y es:
 el "Gozo del reencuentro"
El reencuentro que se producirá:
Uno aquí, inmediatamente al alumbramiento, el otro, allá cuando nos volvamos a ver, por la resurrección de todos los que viven en Cristo Jesús.
San Juan 16: 20 al 22.
La esperanza del reencontrarnos es lo que nos mantiene en paz y nos hace superar todo dolor y dar consolación a otros.
Cristo es la Esperanza de Gloria del Justo, porque sabemos que no moriremos sino tan solo dormiremos y luego nos reencontraremos con él,
así como la madre sabe que ese amado hijo sale de su vientre no para perderlo sino para reencontrarlo entre sus brazos.
Que nunca nos falte ese gozo tan divino!
Dios te bendiga!
 Pastora Sara Olguín 

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