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Mostrando entradas de mayo, 2015

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UNA ESPERANZA VIVA!

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"Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome aliento vuestro corazón" Salmo 31:24 ¡La vida del Justo es esperar! ¡Cuando termine la espera en que estás, vendrá otra!  ¡Sí! y esto es porque el Padre sabe que nos es necesario a fin de que nuestra Fe se edifique, crezca y fortalezca! Si tus esperas, si mis esperas terminaran correríamos el riego de que nuestra fe se paralice, se mezcle con la fe humana, y se debilite, y Nuestro Padre necesita que nuestra fe se agigante cada día, no en los grandes milagros porque el Autor de ellos es Dios, sino en  la Espera. De qué nos vale jactarnos de grandes milagros si no sabemos quedarnos en las "Esperas de Dios"  Que  el justo aprenda a esperar, es necesario, porque hay una espera, la más importante Larga Espera, la de su Venida! Y aprendemos esperando, ¡Aleluya!  Porque nadie te puede enseñar a esperar, solo los tratos de Dios a través de las esperas a las que nos somete. Y eso estamos haciendo, mientra

EL ALMENDRO FLORECIDO

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" Le dije al almendro "Háblame de Dios" y el almendro florecío, Niko Kazantzakis" Esta frase me dejó pensante cuando la leí y busqué a su autor, quien era griego, y un famoso escritor, que llegó al punto de, casi ser premio Nobel de Literatura; premio que perdió por un punto contra el escritor Albert Camus, Este autor según registra su biografía vivió en una búsqueda incesante de la Verdad, y la cual creo, que no encontró; amigo de F. Nietzsche, en su juventud fue fuertemente influenciado por los conceptos ateos y del superhombre de Nietzche, aunque aún así fue conocida su intensa sed al extremo de encerrarse por seis meses en un monasterio. Fue autor de la tan revolucionaria novela que luego fue llevada a la pantalla: La última tentación de Cristo. Entenderán entonces, cuánta fue mi sorpresa al descubrir quien era el autor de esta frase, la cual a mí me inspiró sobre la Fidelidad de mi Dios. Le dije al almendro "Háblame de Dios", produjo dentro de mí,

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