Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2013

ENTRADA DESTACADA

¿HAY PODER DE DIOS HOY?

Imagen
  2 Reyes 2:15 / San Juan 14:1-11                           Muchos dicen: -¡No hay poder de Dios hoy en el pueblo de Dios! Pero ellos, se han entibiado. Apocalipsis 3:16  Yo conozco tus obras, que no eres frío ni caliente. Ojalá fueras frío o caliente! Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. ¿Cómo podía saber Dios de sus estados?  Por sus Obras.  Ellos habían dejado de servir con el amor del principio, aquel amor que tenemos y nos hace sentir que sin él no tenemos nada y nada somos, por eso le servimos, por ese gran amor. La falta de amor a Dios en el servicio, quita el Poder de Dios de nuestras vidas. Otros dicen: -¡No hay Amor de Dios hoy en  el pueblo de Dios! Pero ellos se han enfriado: Mateo 24:12- Abundará el pecado por todas partes, y el amor de muchos se enfriará. El desafío de quien está lleno del poder de Dios es seguir amando cuanto más pecado lo...

UNA MANERA DE PENSAR VENCEDORA.

Imagen
Cantar de los Cantares 1: 5- “Morena soy, pero hermosa, hijas de Jerusalén; morena como las carpas de Cedar, hermosa como los pabellones de Salmá. 6-No se fijen en mi tez morena, ni en que el sol me bronceó la piel. Mis hermanos se enfadaron contra mí, y me obligaron a cuidar las viñas; ¡Y mi propia viña descuidé! La Sulamita dice: -es verdad que perdí el blanco atractivo de mi piel, es verdad que parezco solo un objeto de uso como las carpas de Cedar, pero yo sé: que soy hermosa. Yo veo aquí, a una mujer que se vio obligada por sus parientes, por el destino, por las circunstancias que le vinieron en suerte, a tener que dedicarse a cuidar a otros, a trabajar por otros, pero que no perdió su autoestima. Que no por no haber podido concretar sueños y etapas en su vida, se desvalorizó.  No perdió el sentido de la verdadera belleza, y de su verdadero valor. El pensar de esta manera le hizo actuar de una manera diferente y vencedora, porque no perdió: el fruto de su sacrifici...

CUIDA EL LUGAR QUE DIOS TE DIO

Imagen
El lugar que yo quería . Que feo lo que sentimos cuando observamos de lejos el lugar que habíamos soñado, ser ocupado por otra persona. Una mezcla de fracaso, dolor, tristeza por la pérdida, y una sensación de que algo nos quedó incompleto.  Como sí nos hubiera faltado un miembro a nuestro cuerpo, por lo que no fuimos aceptados.  Todo esto, hasta que por fin lo superamos,  no nos es agradable.   El lugar que yo tenía. ¡Ah esto es otra cosa!, y más doloroso que lo anterior.  Haber sido elegido y perder ese lugar, ya es mucho más traumante, que no haberlo alcanzado. Luchar por lograr un objetivo es como remar contra las olas; subimos y bajamos, vamos hacia adelante y hacia tras,  las olas son la causa y en un momento las venceremos.  Esa lucha nos mantiene en línea, atentos, vigilantes, mejorándonos constantemente, trabajando día y noche para ello. Mientras que, alcanzar un objetivo, llegar a obtener aquello por lo cual luchábamos, no es ig...

LOS QUE NOS VISITARON